En su último año de preparatoria, Quentin, un desastre en popularidad y en asuntos del corazón, se reencuentra con su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Roth Spiegelman, quien se presenta en su habitación en mitad de la noche para proponerle que la acompañe en un plan de venganza inaudito contra todos aquellos que les han hecho daño a lo largo de su adolescencia. Después de esa intensa noche que parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece. Quentin está convencido de que la chica le ha dejado a él, y sólo a él, las claves para encontrarla.Con un estilo único que combina humor y sensibilidad, John Green, autor de Bajo la misma estrella, teje una emotiva historia a la que da vida un inolvidable elenco.Ganadora del prestigioso premio Edgar, Ciudades de papel aborda los temas de la amistad, el amor y la identidad para plantearnos una pregunta: ¿vemos en los demás, y en nosotros mismos, sólo aquello que queremos ver?
Les presento a Laurence, tiene quince años y mide más de
1.80. Muy pronto, deberá usar la ropa de su mamá y hacerse pasar por su difunto
padre en la radio. Laurence Roach sólo quiere tener una vida normal, pero eso no es nada fácil
pues su madre es una alcohólica depresiva que todas las noches bebe más de la
cuenta. Para mantener el hogar en orden, Laurence recoge a su hermano de la
escuela, se asegura de que se duerma temprano, y a veces hasta sustituye a su
madre en la fábrica donde es encargada de limpieza. Las cosas se complican aún
más cuando un día la señora Roach no regresa a su casa. Para evitar que los Servicios Sociales se lleven a los chicos a un hogar
sustituto, donde seguramente los separarán, Laurence hará todo lo posible para
que ni Jay ni los vecinos se den cuenta de que su mamá está desaparecida...
¡hasta se vestirá como ella! Después de dos semanas, la ropa sucia se acumulará, el dinero y la comida
escasearán y sólo entonces Laurence descubrirá qué le ocurrió a su madre. Ahí
es cuando empezarán los problemas más serios...
Laurence
es un chico de 15 años que debería de estar enfocado en las cosas que los
adolescentes con 15 años de edad hacen. Como salir a practicar un deporte, de
fiesta o preocuparse por los deberes. Pero en lugar de hacer esas cosas que
podríamos llamar “normales” a esa edad, Laurence Roach se la vive preocupado
por su hermanito Jay y por su madre alcohólica. Después de vivir durante años
lo mismo y de haber pasado por varias experiencias, hacen de Laurence un chico
más responsable y maduro de lo que deberían de ser los chicos de su edad. Luego
de que su madre desapareciera sin dejar un rastro o alguna nota, él tendrá que
hacerse aun más responsable de Jay, tratando de que nadie se entere que su
madre ha desaparecido y comienzan más problemas que aventuras.
No
miento al decir que he disfrutado muchísimo de la historia (Como ya es costumbre
con los libros de Nube de Tinta). Hubo algunos personajes que tuvieron su momento
más no los encontré más adelante en la historia. La manera de escribir de Dave
es una maravilla. Es súper ligera y ni te das cuenta cuantas veces has pasado
las paginas por que te sumerge y te sumerge cada vez más. Yo cada vez que salía
la parte de la historia donde involucra una cabina telefónica perdía la noción
de la realidad, algo que hace mucho no me pasaba. Me encanto ese toque juvenil
que le aporto muchísima personalidad al libro.
"Porque cuando uno cesa de fingir, lo que queda es la
realidad. Y eso asusta."
De
Laurence me gusta que es un chico súper maduro, en parte por que ha tenido que
crecer muy rápido para hacerse cargo de su hermano al ver que su madre no podía
ni siquiera cuidarse a si misma por su fea enfermedad. También que tiene un
sentido de la responsabilidad súper gigante. Yo creo que la mayoría de los
adolescentes no se encargarían de sus hermanos como el lo hizo con Jay. También
me sorprende mucho que no se haya rendido y haya continuado con el secreto de
que su madre no estaba con ellos si no, ellos no estarían juntos.
Yo
muchas veces desee que mis padres no estuvieran por que no me habían dado
permiso para salir o por cosas insignificantes y al terminar de leer este libro
me di cuenta que no importa como sean tus padres, ellos tienen una carga enorme
al tener que hacerse cargo de ellos mismos y todavía de sus hijos. Me di cuenta
de cuanto hubiera sufrido yo en el papel de Laurence, que no hubiera podido solo con esa carga y encima Laurence fue valiente al tener que confiar en alguien a quien prácticamente acababa de conocer.
"Un secreto es como una bolsa que uno tiene que arrastrar consigo todo el tiempo..."
El
final del libro me pareció súper tierno y a la vez súper fuera del lugar
después de haber todo lo que habíamos leído anteriormente. Pero sea como sea
que haya terminado, yo creo que lo importante de esta lectura es que siempre habrá
alguien te este dispuesto a ayudarte con cualquier problema que tengas, no
importa si es grande o pequeño. Y también te hace pensar que algunos de
nuestros problemas no son tan grandes como los de otra gente. Es
una lectura con el propósito de dejarte un mensaje para que reflexiones sobre
todo lo que hay en tu vida.
Gracias a la editorial Penguin Random House por el envío del ejemplar para reseña.